Tu link abre la página de invitación con tu nombre y tu código ya puestos. Es lo único que compartes, siempre en privado, uno a uno. Tu nombre y código quedan guardados en este navegador.
Las palabras
Tus tres scripts
No son para recitarse: son la estructura. Ponles tu voz. El primero se rellena solo con tus datos del generador.
Script 1 · La invitación
"Oye, te tengo algo. Este mes tengo 3 lugares de invitación para el programa con el que yo dejé de fumar, y uno lo quiero usar contigo.
Me acordé de ti porque el otro día me dijiste que ya estabas harto del cigarro, y yo estuve exactamente ahí.
El programa es por invitación: al público le cuesta $499 pero con mi lugar entras en $147. Al abrir mi link, tu descuento ya aparece aplicado.
Sin presión, de verdad. El lugar es tuyo hasta fin de mes. Si no es tu momento, no pasa nada y aquí sigo."
Para WhatsApp, con tu link pegado al final.
Script 2 · Tu historia
"Yo fumaba [tu cantidad] desde hacía [tus años]. Había intentado dejarlo [tus intentos] y siempre regresaba.
Esto fue distinto porque no peleas contra ti: los primeros 14 días ni siquiera dejas de fumar, vas desmontando la trampa hasta que soltar sale solo.
Hoy llevo [tu tiempo] libre y lo raro es que no extraño nada. Por eso te lo estoy contando a ti."
Rellena los corchetes con TU verdad. Sin exagerar nada: tu historia real es suficiente.
Script 3 · La pregunta incómoda: "¿y tú qué ganas?"
"Buena pregunta y te la contesto derecho: el programa reconoce a los Libertadores cuando una invitación se convierte en una liberación. O sea sí, hay una comisión.
Pero lo que yo gano de verdad es otra cosa, y te lo digo viéndote: yo ya crucé, y quiero que tú también.
Y si la comisión te incomoda, cero problema: te paso el link del precio público y santo remedio. El lugar te lo ofrezco igual."
Esta pregunta es tu mejor momento, no tu peor. Siempre de frente.
Las leyes
Lo que la Legión no hace
Una invitación se ofrece una vez, con dignidad. Jamás se persigue ni se insiste. El silencio después de invitar es parte de la invitación.
Se invita a quien ya expresó el dolor ("quiero dejar esto", "ya no puedo"). No a quien nunca ha pedido nada.
El link se comparte en privado, uno a uno. Pegado en un muro público deja de ser un lugar y se vuelve un anuncio.
Cero promesas médicas, cero resultados garantizados, cero presión. Tu historia real es toda la venta que existe.
Las condiciones completas (comisiones, cortes, pagos) están en tu documento de Condiciones, el que aprobaste y firmaste en tu onboarding.